5 Formas de Relajarte

Existe una gran variedad de asuntos que requieren de nuestra atención y preocupación, pero estas dos características nunca deben ser excesivas. También debemos ser conscientes de la atención que nuestra mente requiere y la necesidad que tenemos de estar tranquilos. La tranquilidad y relajamiento nos permiten ser más ágiles en nuestras ideas, tener un mejor humor, mantener mejores relaciones, evitar enfermedades y pasar momentos más agradables con nuestra familia y amigos. Es decir, mantenernos relajados nos da una mejor calidad de vida.

Por esto que resulta muy importante conocer algunas opciones que nos ayuden a relajarnos cuando vivimos un momento de tensión:

1. Bebe una taza de té
Si te gusta iniciar las mañanas con una bebida humeante, dale un giro y elige una como esta que contiene teanina, un poderoso aminoácido responsable de su sabor y que además está comprobado, promueve la relajación. Por si fuera poco, tiene propiedades antioxidantes y equilibra las concentraciones de colesterol en la sangre. De ser posible prefiere un poco de miel sobre el azúcar para conseguir un toque de energía de forma natural.

2. Despégate del celular e internet
Aunque al principio te cueste trabajo, emprende tu propia “desintoxicación” del móvil y olvídate de la tensión de estar revisando tus redes cada cinco minutos. Si es necesario, desactiva las notificaciones o apágalo. Empieza por 30 minutos y ve incrementando. También es una buena opción que no uses tu smartphone como despertador, así tu necesidad de tenerlo cerca no iniciará en cuanto abras los ojos.

3. Crea tus sesiones de relajamiento
En 20 minutos
Escoge una parte en casa para convertirla en tu espacio de descansoy pide que no te molesten. Genera un ambiente tranquilo, cierra las cortinas, acomódate y…

Respira lenta y profundamente. No sólo lo hagas con el tórax, enfócate en tu estómagoIdentifica y relaja todos los músculos del cuerpo. Inicia por la cara y baja al cuello, los hombros, el pecho, debes percibir una sensación de bienestar.
4. ¡Ríete mucho!
Está comprobado que al hacerlo, tu cerebro –particularmente la hipófisis– segrega endorfina, la llamada hormona de la felicidad que manda señales analgésicas y calmantes a todo tu organismo y reduce el estrés y el dolor, así que a reír.

Además, soltar unas buenas carcajadas es un excelente ejercicio de respiración que por ende, mejora tu ventilación pulmonar brindándote una sensación de ligereza que puede durar varias horas.

5. Encuentra tu ritual
Cada quien disfruta y se relaja diferente. Intenta varias opciones y cuando sepas cuáles son tus favoritas, no pierdas la oportunidad de realizarlas al menos dos veces por semana, algunos ejemplos:

Siente el aire frescoEscucha música clásica (o tu favorita)Apaga la teleHuele tu fruta predilectaVe tus fotos preferidasBaila como quierasSonríe, sonríe, ¡sonríe,!

 

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