8 consejos para la higiene infantil

Una buena higiene infantil evita numerosas enfermedades. Si los padres siguen una correcta rutina, los niños la aprenderán con naturalidad.

La higiene de los niños puede convertirse en un acto rutinario al que no le prestamos demasiada atención más allá de los primeros meses, cuando el baño de los pequeños es uno de los momentos más emotivos y hermosos del día. Sin embargo, es importante poner atención en los detalles y de este modo lograremos también transmitir a los niños de forma natural la relevancia que tiene una buena higiene para la salud. 

En este sentido, se ha creado una guía para padres con consejos para la higiene de los más pequeños de la casa estructurada en ocho bloques.

  1. La ducha: La recomendación principal es prestar atención a la piel de los niños ya que la incidencia de la piel atópica en menores es cada vez mayor. Así, la ducha diaria con jabón neutro favorece la transpiración de la piel y evita riesgos de infección. En todo caso, el pediatra puede realizar otro tipo de recomendaciones como duchas en días alternos si lo considera oportuno.
  2. Los ojos: Los niños deben aprender a no tocarse los ojos con las manos sucias. Las revisiones oftalmológicas han de ser periódicas.
  3. La nariz: Aunque los mocos se producen como lubricante y filtro para el aire ha de eliminarse su exceso siempre que sea necesario con un pañuelo suave y desechable. Además, hay que lavarse las manos antes y después de limpiarle la nariz y que el niño aprenda también a hacerlo y adopte esa costumbre.
  4. Las orejas: Dos cuestiones son primordiales en la higiene de las orejas y de los oídos. De una parte, no olvidarlas en la ducha por lo que hay que recordarle a los niños que se las laven. De otra parte, secarlas cuidadosamente sin usar bastoncillos.
  5. La boca: Lavarse los dientes después de cada comida es el mejor consejo que se puede poner en práctica y, por supuesto, no olvidarse de lavar también la lengua en el proceso. Por supuesto, en cada caso hay que  utilizar el cepillo y la pasta de dientes adecuados. A partir de los seis años también se pueden utilizar enjuagues con flúor. Lo mejor es enseñar a los niños a seguir un orden concreto en el lavado de los dientes, empezando siempre por el mismo lado de la boca.
  6. Las manos y las uñas: Con las manos los niños se tocan la cara, lo ojos y se llevan la comida a la boca. Por eso es tan importante enseñarles a lavárselas periódicamente y así prevenir muchas enfermedades. También hay que revisar sus uñas y mantenerlas lo más limpias posible.
  7. El ombligo: Si bien el ombligo no necesita de ningún cuidado especial, sí es imprescindible mantenerlo limpio y secarlo muy bien después de cada ducha.
  8. La higiene íntima: Ante cualquier irritación, granitos o dolor hay que consultar al médico. En todo caso, los niños deben aprender a lavarse las manos antes y después de ir al baño con agua y jabón y además hay que cuidar bien que no queden restos de papel higiénico.

Siguiendo todos estos consejos el riesgo de contraer enfermedades o de irritaciones de la piel se reducen considerablemente.

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