Cinco pautas para mejorar el tránsito intestinal en tu embarazo

El estreñimiento es habitual durante el embarazo, especialmente durante el último trimestre. Te ayudamos a prevenirlo. 

 

Tanto si no tienes ningún problema de regularidad con tu tránsito intestinal como si ya lo padeces, es interesante adoptar una serie de rutinas durante el embarazo, dado que el estreñimiento puede convertirse en una molestia más durante los meses de gestación. Las razones son varias. De un lado, el incremento de la progesterona, que hace que el alimento pase más lentamente por el tubo digestivo. Por otro lado, el habitual suplemento de hierro que toman por prescripción médica muchas embarazadas durante el tercer trimestre y que acentúa el estreñimiento, a lo que se suma la presión que ejerce el bebé sobre los intestinos, dificultando su movilidad.

1.- Dieta rica en fibra: Ya sabes que cuidar el peso es imprescindible para un embarazo saludable. Los alimentos ricos en fibra son grandes aliados para mejorar tu tránsito intestinal pero también para mantener una dieta equilibrada y sana dado que los alimentos más ricos en fibra son también bajos en grasas y se presentan como imprescindibles para lograr el equilibrio nutricional. Así, una dieta rica en fibra debe tener como eje central las legumbres, los cereales, los frutos secos, las frutas y las verduras. Todo ello condimentado con especial ya que algunas, como la canela, el romero o el orégano tienen un contenido en fibra cercano al 50 por ciento. 

2.- Infusión en ayunas: El agua templada en ayunas es un recurso útil para aliviar el estreñimiento. Sin embargo, no tiene que ser un sacrificio tomando agua caliente al levantarte, sino que puedes optar por tomar una infusión tibia como primer gesto cada mañana. También puedes dejar un par de ciruelas pasas hidratando durante toda la noche y luego utilizar esa agua para hacer la infusión y tomar las ciruelas.

3.- Hidratación: Una correcta hidratación es imprescindible para un buen tránsito intestinal. El agua hidrata las heces y facilita su evacuación, más aún si padeces de almorranas ya que disminuye el dolor al ir al baño. Son varias las cuestiones a tener en cuenta: bebe agua en abundancia, no esperes a tener sed ya que es la primera señal de deshidratación, introduce en tu dieta alimentos ricos en agua como las frutas y las verduras y toma sopas calientes o frías, así como jugos naturales de frutas para completar tu dieta. Tanto las sopas como los zumos son saciantes, ricos en nutrientes y bajos en calorías (esto último siempre que no abuses en su elaboración de ingredientes como las grasas o el azúcar).

4.- Deporte suave: Practica yoga o natación, son deportes completos de bajo impacto que te ayudarán a poner en marcha tu cuerpo, incluido tu sistema digestivo. Si eres deportista, no dudes es seguir practicando tu actividad habitual observando tu cuerpo y sus nuevos límites. No está de más que consultes con tu médico si puedes seguir practicando tu deporte habitual o debes cambiar algunos hábitos.

5.- Adiós al sedentarismo: Además de hacer deporte suave es muy recomendable para activar el tránsito intestinal procurar desbancar el sedentarismo de tu vida. Siempre que puedas, camina en lugar de ir en coche, busca tiempo para pasear, para hacer actividades al aire libre, para salir con las amigas, en lugar de mirar la televisión, descubre nuevos paisajes de tu entorno, sube las escaleras en vez de usar el ascensor y si en tu rutina es imprescindible el coche, intenta aparcar más lejos de lo habitual para realizar cortos paseos a lo largo del día. 

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