¿Con qué te topas con tu bebe en los terribles dos?

 

– Conversaciones interesantes. Empiezas a tener conversaciones realmente fluidas, lo que implica; ocurrencias, preguntas, peticiones, aclaraciones, afirmaciones y de más.

 

– Muchas Risas. Todo lo que hacen o dicen nos parece realmente adorable, esos intentos por decir palabras complicadas, las risas ruidosas y esos bailes arrítmicos se convierten en la mejor parte del día, somos  su mejor público, aplaudimos cada chiste y cada ocurrencia. Te derrite cada movimiento de ellos y todo lo quieres ver en primera fila.

 

– Negativas constantes. Parte del día se va en escuchar “no” para todo ante ponen un NO,  de verdad soñarás con el momento que suban a la cama y te digan; “sí mamá ya me voy a dormir”, “si mamá me tomaré esa medicina que sabe espantoso” ¿es mucho pedir?

 

– Todo es suyo. Ni hablar de compartir, puedes servir una enorme taza de cotufas y aun así todas son de tu hijo y pobre de aquel valiente que meta la mano porque se arma tremendo revuelo. Entonces la mejor opción es servir dos recipientes y esperar que asimilen el tema de “dar”.

 

– El Óscar al mejor drama es para… ¡Dramas interminables! Les das un chocolate e inexplicablemente lloran por eso, lo lanzan, si se los quitas, lloran, se los regresas, lloran, algo quieren decir pero entre los llantos nadie se entiende. Parece que nadie tiene cordura, pero aprendes a conservarla tú, tratas de mantenerte cuerda.

 

– No hay temor  “Hija por favor no hagas eso” y con pasitos que no vacilan ¡pum! Lo hace, “amor ya te dije que por favor no hagas eso” – Mamá está viendo, mira mira si lo hago -. No le temen a nada y parece que te ponen a prueba. Se vuelven desafiantes pero calma, no nos están tomando la medida, no te está faltando al respeto, está aprendido y tú debes guiarlo.

 

– 1,2,3 inhala-exhala. “Yo me pongo los zapatos solita”, “yo me lavo los dientes solita” “me quiero poner esa blusa de cuadros con la falda de flores” nuestra paciencia es puesta a prueba. Claro, tienen que aprender pero en tu mente piensas que te estás haciendo vieja esperando a que se ponga los zapatos. Paciencia mamá, su iniciativa vale oro así es que déjalo aprender.

 

Mamá tú sé paciente, yo no. Nosotras trabajamos en la paciencia pero ellos todo lo piden al instante. No saben esperar, no tienen noción del tiempo, pero no corras,  ayúdalo a que sea paciente y enséñalo a esperar

 

Las sorpresas. Se acerca y te pide que cierres los ojos porque te tiene una sorpresa, y te da un beso, un abrazo, una flor que encontró en el parque y mueres, de amor. Desde que nació sueñas con esos detalles.

 

Los logros. Dejar el tetero, la teta, el pañal, hablar, aprender a contar, cantar esa canción completa, bailar siguiendo los pasos que le enseño la maestra. Cada uno de esos logros hacen que tu plumaje brille como el de un pavo real. Tu corazón necesita más espacio en el pecho pues se engrandece cuando lo ves desenvolverse.

 

Debes haber ingresado en tu cuenta para comentar Ingresa