Diabetes en los Niños

¿Cuántos refrescos y dulces dejas que tu hijo coma al día? Nuestro país es el consumidor número uno de refrescos en el mundo, un niño puede tomar hasta 163.3 litros y comer 19 kilos de golosinas cada año. ¿El resultado? De acuerdo a la Federación Internacional de Diabetes (IDF), existe una gran cantidad de menores que padecen de diabetes en muchos paises.

La diabetes infantil es un conjunto de alteraciones metabólicas que elevan los niveles de glucosa en la sangre de manera continua afectando la calidad de vida a largo plazo si no es tratada debidamente. Puede ocasionar ceguera, infarto, hipertensión, derrame cerebral, impotencia sexual, enfermedades pulmonares e insuficiencia renal. La hay de 3 tipos.

Diabetes tipo 1

Es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia, más de 86 mil niños desarrollaron diabetes tipo 1 en el mundo en 2015.  Se caracteriza por la falta de producción de insulina y en elevación de la glucosa en sangre, por lo que hay que medírsela varias veces al día e inyectar insulina de forma subcutánea; además de llevar una dieta adecuada.

Síntomas

Al no poder aprovechar la glucosa como fuente de energía, el organismo busca otras opciones utilizando las grasas y luego el músculo causando:

  • Debilidad
  • Pérdida de peso
  • Mucha hambre
  • Exceso de orina
  • Sed
  • Dolor abdominal
  • Náuseas que pueden llevar a vómitos y deshidratación

Causas

  • Herencia de genes que desarrollan anticuerpos anormales presentándose con mayor frecuencia de los 2 a 6 y 10 a 14 años
  • En este tipo de diabetes los anticuerpos pueden estar dirigidos contra la propia insulina o contra proteínas que permitan su función; al no poder utilizar la glucosa como energía se acumula en la sangre y se elevan sus niveles, lo que se conoce como hiperglucemia. Es recomendable no llevar una alimentación rica en azúcares y carbohidratos simples que el páncreas no puede procesar en energía

Diabetes tipo 2

Se presenta en personas que tienen antecedentes genéticos con esta enfermedad y que tienen sobrepeso, obesidad, son sedentarias y desarrollan resistencia a la insulina.

Síntomas

  • Frecuentemente tienen acantosis nigricans (pigmentación negruzca en los pliegues como en el cuello, axilas y las ingles)
  • Mucha sed
  • Exceso de orina
  • Boca seca

Es necesario permanecer alerta pues pueden pasar muchos años para establecer el diagnóstico ocasionando complicaciones crónicas de la enfermedad.

Diabetes tipo 3 o gestacional

En la diabetes gestacional (GMD) hay una alteración en los niveles de azúcar en la sangre. Para diagnosticarla no basta con un examen, pues en el metabolismo de la glucosa influyen el peso corporal, factores dietéticos y étnicos, historia familiar, estrés, actividades glandulares del cuerpo, etc. por eso es recomendable consultar a un endocrinólogo o a un obstetra con experiencia para controlarla.

Si el problema se detecta pronto y se mantiene bajo control (llevar la dieta necesaria, hacer ejercicio y estar pendiente de los niveles de glucosa) los riesgos para el bebé son mínimos. La asesoría alimenticia ayuda a prevenir algunos de los problemas asociados con dicha diabetes.

Si el problema no se detecta a tiempo o no se controla correctamente es posible que el bebé nazca más grande, ya que subirá de peso al estar expuesto a un exceso de azúcar en la sangre, además existe la posibilidad de que haya problemas al nacer debido a que también aumenta el tamaño de la cabeza (macrosomía); asimismo, se incrementa el riesgo de anomalías congénitas.

Después de nacer, es factible que existan complicaciones para estabilizar la glucosa del bebé, ya que durante la gestación, se acostumbró a cantidades elevadas de azúcar, lo cual hace que el páncreas produzca insulina en exceso. Es posible que resulte problemático estabilizar su temperatura durante las primeras horas e incluso días.

Tratamiento

El objetivo principal de cualquier tratamiento para la diabetes es lograr que el niño tenga un crecimiento y desarrollo normales, así como evitar las complicaciones agudas como la baja de los niveles de azúcar y la cetoacidosis diabética.

  • Para la diabetes tipo 1 comúnmente se administran dosis de insulina por medio de inyecciones por vía subcutánea en una o dos dosis al día o al momento de las comidas
  • Ayudar a llevar un estilo de vida que incluye hábitos de dieta saludables
  • Evitar el sedentarismo y fomentar el ejercicio y actividad física
  • Para los pacientes con diabetes tipo 2 se utilizan las indicaciones anteriores y habitualmente tabletas administradas por vía bucal conocidas como hipoglucemiantes orales solos o en combinación por su modo de acción.

Cualquiera de los tratamientos deberán ser recomendados por el médico especialista que lleve la enfermedad del niño.

Recuerda que para prevenir la diabetes infantil, es necesario inculcar en tu hijo un estilo de vida saludable alejado de los alimentos que producen obesidad. Si tienes dudas o requieres de mayor información, no dudes en consultar a su pediatra.

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