ENFRENTAR LA VIDA CON UN HIJO CON TDAH

 

¿Tiene su hijo problemas para prestar atención? ¿Él o ella habla sin parar o no puede quedarse quieto/a? ¿Le es difícil a su hijo controlar su comportamiento?

Para algunos niños, estos pueden ser síntomas de trastorno de déficit de atención e hiperactividad o TDAH.

El TDAH en un trastorno que origina puntos de vista y opiniones contundentes de la gente. Muchas opiniones son negativas y a menudo alimentan suposiciones erróneas sobre los niños  con TDAH y sus padres o cuidadores. El estigma de este trastorno puede ser muy perjudicial para el niño y afectar considerablemente  las relaciones de los padres.

¿QUE ES TDAH?

  • Significa trastorno por déficit de atención con hiperactividad
  • Tiene tres subtipos con predominio de falta de atención, con predominio de hiperactividad y con una combinación de falta de atención, hiperactividad e impulsividad
  • El TDAH es un trastorno del comportamiento bastante frecuente, ya que se estima que afecta a entre el 8 y el 10% de los niños en edad escolar
  • Los niños son tres veces más propensos que las niñas a padecerlo, aunque todavía se desconoce la causa.
  • Los niños con TDAH actúan sin pensar, son hiperactivos y tienen problemas de concentración. Pueden entender lo que se espera de ellos pero tienen dificultades para completar las tareas, ya que les cuesta estarse quietos, prestar atención y atender a los detalles.
  • Es evidente que todos los niños (especialmente los más pequeños) se comportan de este modo en algunas ocasiones, sobre todo cuando están nerviosos o agitados. Pero la diferencia entre este comportamiento y el TDAH es que en este trastorno los síntomas están presentes durante un periodo de tiempo más largo, afectan a diferentes ambientes o contextos e impiden que el niño se desenvuelva adecuadamente en el medio social, académico y doméstico.

 

¿CÓMO SÉ SI MI HIJO TIENE TDAH?

El médico de su hijo puede hacer un diagnóstico. O a veces, puede mandarlo a ver a un especialista en salud mental que tenga más experiencia con el TDAH para que el haga un diagnóstico. No existe una sola prueba que pueda indicar si su hijo tiene TDAH. Puede tomar meses para que un médico o especialista sepa si su hijo tiene TDAH. Él o ella necesitan tiempo para observar a su hijo y ver si padece de otros problemas. Puede que el especialista desee hablar con usted, su familia, los maestros de su hijo y otras personas.

A veces puede ser difícil diagnosticar a un niño con TDAH ya que los síntomas pueden parecerse a otros problemas. Por ejemplo, un niño puede parecer tranquilo y tener un buen comportamiento, pero en realidad a él o ella le es difícil prestar atención y se distrae con frecuencia. O un niño se puede portar mal en la escuela, pero los maestros no se dan cuenta de que el niño tiene TDAH. Si su hijo tiene problemas en la escuela o en su casa desde hace tiempo,  pregúntele a su médico sobre el TDAH.

La buena noticia es que, con tratamiento adecuado, los niños con TDAH pueden aprender a vivir con sus síntomas y a controlarlos bien.

 

¿CÓMO MEJORAN LOS NIÑOS QUE TIENEN TDAH?

Los niños que tienen TDAH pueden mejorar con tratamiento, pero no hay cura. Hay tres tipos básicos de tratamiento:

  1. Medicamentos. Varios medicamentos pueden ayudar. Los tipos más comunes se llaman estimulantes. Los medicamentos ayudan a los niños a concentrarse, aprender, y estar tranquilos. A veces los medicamentos causan efectos secundarios, como problemas de sueño o dolores de estómago. Puede ser necesario que su hijo trate algunos

¿CÓMO PUEDO AYUDAR A MI HIJO?

  1. Aceptar y conocer el trastorno. Para todos los padres puede ser muy complicado, pero lo más difícil esta hecho, porque encontrado el problema, podemos aplicar la solución.
  2. Reforzar lo positivo y obviar lo negativo. La familia debe ser observadora de sus propias conductas y reflexionar sobre sus consecuencias, para conocer y trabajar sus fortalezas y debilidades.
  3. Establecer unos límites y normas; y las consecuencias de no cumplirlas. Estos niños deben tener claro cuáles son las normas a cumplir y para ello se tienen que prefijar con antelación mediante consenso. Deben estar en lugar visible siempre.
  4. La comunicación debe ser asertiva y empática, evitando cualquier tipo de mensaje critico ante sus fracasos e intentando ponerse en el lugar de los niños.
  5. Establecer planificaciones diarias. La organización diaria del tiempo y del espacio creando rutinas, será necesario para facilitar la adquisición de hábitos de autonomía en los niños.
  6. Distinguir persona de conducta. No debemos olvidar que estos niños tienen la autoestima debilitada debido a todos los fracasos que han ido acumulando en su vida, por eso cuando les hagamos una crítica, esta debe ir dirigida a su conducta; por ejemplo, le diremos: “tu cuarto esta desordenado”, en vez de “Eres un desordenado”.
  7. No olvidar que los padres son sus mejores modelos a seguir. Nosotros debemos ser su guía en sus actuaciones día a día.
  8. Contacto continuo entre familia y escuela. La coordinación y la intervención en ambos ámbitos será la mejor herramienta para paliar las dificultades que se irán encontrando a lo largo de su vida escolar.
  9. Mejorar su autoestima. Es necesario compensar sus dificultades proporcionando los apoyos necesarios haciendo hincapié en sus potencialidades. Debemos exigirles en función de sus posibilidades.
  10. Paciencia y constancia serán fundamentales para conseguir nuestros objetivos y unas mejores relaciones familiares.

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