¿Estás formando hijos responsables?

Este mundo necesita niños responsables que se conviertan en adultos ejemplares. ¿Recuerdas lo que algunos maestros decían? La educación viene de casa. Por eso, primero que nada, debemos estar al pendiente de nosotros mismos y constantemente hacer un recuento de cómo nos sentimos.

Un ejercicio sencillo que permitirá darnos cuenta de cómo está nuestra autoestima puede llevarse a cabo cuando estemos con gente conocida (amigos, compañeros, familiares, etc.). Pídeles que en un papelito escriban cinco cosas positivas de ti, sin hablarlo o copiarse entre sí… ¡es secreto! Ahí te darás cuenta de cómo te ven los demás, aspecto que a veces no tomamos en cuenta.

Después, revisa los siguientes aspectos respecto a tu hijo:

  1. Si se siente el más importante para ti, así como querido y respetado por los hermanos.
  2. Si se da cuenta de que puede hacer lo que otros niños hacen, pero que puede hacer también cosas diferentes.
  3. Si es capaz de comprender que hay cosas que otros niños pueden hacer mejor que él, sin que esto genere enojo o tristeza.
  4. Si es capaz de decir con respeto las cosas que piensa y siente.

Si es así, pueden estar seguros de que están en camino de formar adultos responsables, que confían en sus capacidades y habilidades reales, respetuosos de sí mismos y de los demás.

Otras formas de inculcarle el valor de la responsabilidad es con una mascota, pero toma nota: no son juguetes, toda la familia debe estar de acuerdo y tú debes darle un buen ejemplo.

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