La Natación para Bebés

Seguro has escuchado a otras mamás compartiendo las maravillas de la natación para bebés, pero te detienes creyendo que es una práctica muy cara, que podrá aprenderlo después o simplemente te paraliza el miedo de no saber cómo cargarlo o que no sea capaz de hacer inmersiones en el agua sin ahogarse. ¡Error! Estas dudas son resultado de nuestra lógica como adultos. A tu hijo le gusta el agua de manera natural porque se desarrolló en un medio líquido y desde que nace comienza su actividad acuática con los primeros baños en casa. El medio acuático tiene propiedades físicas completamente diferentes a las terrestres. Por eso, si desde muy pequeño tiene la oportunidad de experimentarlo, obtendrá un complemento único para su crecimiento y desarrollo.

Lo primero que debes tener claro es la forma en que quieres que tu hijo tenga contacto con el agua.  Puede integrarse a clases de natación para bebés a partir de sus 2 o 3 meses de edad, pero lo más importante es saber si es la etapa adecuada para que tú y tu pareja se sientan seguros. Recuerda que las teorías de desarrollo infantil aseguran que, durante sus 3 primeros años de vida, la seguridad básica se la das tú, su papá o algún familiar ligado amorosamente a él.

 Algunos beneficios de la natación para bebés son:

Físicos

  • Incrementa su capacidad cardiovascular
  • Fortalece su sistema respiratorio 
  • Mejora su sueño 
  • Aumenta su apetito 
  • Refuerza el avance de sus habilidades motrices
  • Mejora su equilibrio
  • Amplía su experiencia sensorial
  • Favorece la coordinación simultánea de ambas partes del cuerpo

Emocionales y sociales

  • Favorece el apego y vínculo contigo 
  • Refuerza su seguridad, confianza y autoestima
  • Se convierte en un niño autónomo 
  • Socializa mejor

Intelectuales

  • Su capacidad cerebral crece
  • Su nivel de imaginación y comprensión se vuelve más grande

Debes haber ingresado en tu cuenta para comentar Ingresa