Mi primera cuchara

Cuando empiezan a comer sólido los niños tienen que acostumbrarse a la nueva comida pero también al nuevo instrumento: la cuchara

Cuando pensamos en dar de comer a los bebés con cuchara la preocupación principal suele ser el contenido de la cuchara, es decir, lo alimentos para alimentar al pequeño. Sin embargo, en muchas ocasiones lo que más cuesta a los niños es adaptarse al instrumento en sí.

La cuchara es un objeto desconocido para los bebés, así que no es extraño que al sentirla en su boca lo primero que le provoque sea rechazo. Por eso es interesante empezar por elegir una cuchara adecuada en tamaño y forma al paladar del niño y armarte de paciencia porque puede no todo salga bien a la primera.

Características

– Mango: es interesante que el mando sea fácil de agarrar y de textura suave para que el niño lo coja con facilidad porque aunque seas tú quien le dé de comer, es bueno que él pueda ir experimentando, de ahí la relevancia de que la pueda manejar.

– Material: Además de tener el tamaño adecuado y de ser cóncava para ofrecer las raciones adecuadas al bebé sin que se derrame es interesante que tenga una terminación blanda para asegurarnos de no hacer ningún daño en las encías. Además, asegúrate de que no contiene Bisfenol A (BPA).

– Esterilización: Comprueba que la cuchara tenga resistencia suficiente como para poder someterla a procesos de esterilización sin que se deteriore. En todo caso, si ves que se estropea no dudes en cambiarla para evitar cualquier tipo de riesgo.

Consejos
1. Paso a paso: Los primeros meses de vida del bebé están repletos de infinidad de cambios. Todo está por descubrir, de ahí que sea imprescindible tomar con calma el cabio a la cuchara y a los alimentos sólidos. El cambio ha de ser gradual. Empieza llenando poco la cuchara para que él pruebe la comida y la pueda ‘rechupetear’ y reconocer con el paladar.

2. Experimentación: Deja que coja la cuchara y que experimente con ella. Coloca un buen babero a tu hijo y un mantel impermeable o de hule para no preocuparte por las manchas. Coloca delante de él el plato con comida y dale la cuchara. Verás como él mismo se lleva la cuchara a la boca ya que es su modo de reconocer los objetos y es muy posible que la moje, aunque sea de forma involuntaria, la cuchara en el plato y termine probando los nuevos alimentos. Meterá las manos, se chupará los dedos y será un juego para él, la mejor forma de aprender.

3. Sin mucha hambre: La tranquilidad es clave para introducir novedades en la vida de los niños, pero no sólo tu tranquilidad como mamá, sino la tranquilidad de los niños, por eso es importante que los niños coman a su hora y no tengan mucha hambre al sentarse a la mesa. La ansiedad y el hambre sólo conseguirán que esté nervioso y que quiera comer a toda velocidad por lo que no será un buen momento para empezar con la cuchara.

4. Rutinas: Como todo nuevo hábito, es mucho más fácil adquirirlo y acostumbrarse a él si viene envuelto en una serie de rutinas. Procura darle de comer a la misma hora y en el mismo lugar. Empezad lavándoos las manos, sentándose en su lugar y colocando el babero. Así, el niño, desde que se lave las manos entenderá que ha llegado la hora de comer.

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