¿Qué es la alimentación complementaria a demanda?

La alimentación complementaria a demanda es una forma de introducir los alimentos sólidos en la dieta del bebé, permitiéndole alimentarse por sí mismo. Es decir, se deja que el bebé tome los trocitos de los distintos alimentos con sus dedos y se los lleve a la boca. De esta manera, el bebé autorregula lo que va a ingerir. En este tipo de introducción de los alimentos complementarios no se les dan purés a los bebés.

El bebé se alimenta por sí mismo en la alimentación complementaria a libre demanda.

El concepto de alimentacióna complementaria a demanda es la traducción en castellano del término anglosajón “baby-led weaning”

En la alimentación complementaria a demanda se procura que el bebé se siente a la mesa con el resto de la familia y coma lo mismo que los demás (adaptado a sus necesidades), primero con sus manos y, después, utilizando cubiertos.

Con esta forma de ofrecer los alimentos al bebé, se le permite observar, tocar y oler los alimentos antes de degustarlos. Asimismo, se le permite decidir qué va a ingerir y cuándo lo va a hacer. Esto le facilita la aceptación de nuevos sabores y texturas.

Esta manera de alimentar al bebé fomenta la independencia y la confianza en sí mismo, puesto que permite que sea él mismo el que regule su alimentación activamente. Evita el papel pasivo que se obliga a adoptar a los bebés cuando se les da un puré a cucharadas.

Además, llevarse los trocitos de comida a la boca favorece el desarrollo de la coordinación ojo-mano. Del mismo modo, favorece el desarrollo de la masticación (aunque no tengan dientes, pueden masticar alimentos blandos con las encías).

De esta manera se evitan los conflictos que puede generar el momento de la comida del bebé (rechazo a algunos alimentos, madre que intenta obligar a su hijo a comer lo que no quiere…).

Los defensores de la alimentación complementaria a demanda afirman que todo bebé sano puede empezar a alimentarse por sí mismo alrededor de los 6 meses de edad. Sólo necesita que se le permita hacerlo.

Así pues, esta forma de alimentar a los bebés se apoya en la teoría de que éstos saben lo que necesitan comer y son capaces de decidir de forma acertada lo que deben ingerir.

En 1920 se realizaron una serie de experimentos en los que se demostró que los niños de entre 6 y 18 meses pueden elegir una dieta equilibrada por sí mismos. Los resultados de otros estudios más modernos han confirmado las conclusiones del estudio de 1920.

Basándose en el desarrollo del bebé durante el primer año de vida puede afirmarse que a los 6 meses el bebé ya es capaz de tomar trocitos de alimento, llevárselos a la boca, masticarlos y tragarlos. Esto indica que a los 6 meses el bebé ya no necesita comer alimentos triturados.

Así pues, los purés tienen sentido en niños de 4 ó 5 meses, pero no en los de 6 meses, que es la edad que recomienda la OMS para iniciar la alimentación complementaria.

Además, se sabe que las necesidades nutricionales de los niños de 6 a 12 meses quedan satisfechas con la ingesta de leche y un aporte adicional de hierro. Éste se consigue a través de la ingesta de carne. Por lo tanto, los niños de 6 a 12 meses estarían bien alimentados si sólo tomasen leche y un poco de carne.

No obstante, a partir de los 6 meses hay que ofrecer a los bebés otro tipo de alimentos (frutas, verduras, cereales…) para que vayan conociendo y tolerando nuevas texturas y sabores, a fin de que a los 12 meses ya sean capaces de comer prácticamente de todo y puedan  llevar una dieta variada.

Por este motivo, la alimentación complementaria a demanda es idónea, puesto que permite al bebé ir conociendo y acostumbrándose paulatinamente a una gran variedad de alimentos, regulando él mismo cuándo y cuánta cantidad necesita en cada momento.

Debes haber ingresado en tu cuenta para comentar Ingresa