Respeto al hablar con los padres

El lenguaje es la principal forma de comunicación y también el primer nivel donde se establecen las relaciones entre las personas. Dirigirse a una persona con desprecio, malas palabras o lenguaje agresivo demuestra falta de respeto, pero hacerlo a los padres implica además romper un clima adecuado que favorece las buenas relaciones.

Un niño puede hablar mal a sus padres, bien por retarles y probar donde están los límites, bien por imitar a un amigo o bien por un intento de poder. En el caso de niños más mayores a veces se busca dañar o hacer sentir inferior al otro, y demostrar su superioridad.

En ningún caso los padres pueden minimizar la importancia de las palabras y deben corregirlo desde la primera infancia. No hay que olvidar que los padres son los responsables de enseñar a sus hijos a hablar con respeto a los demás, buscando así el bien del propio niño que debe vivir en sociedad.

Si un padre trata con respeto a su hijo, él hará lo mismo. Pero también si ve que nosotros somos amables y educados con los vecinos, con compañeros y con amigos.

-Educa desde pequeño a los niños a dirigirse con respeto a los mayores

-Trata con educación a tus hijos y evita palabras hirientes

-No permitas que un niño, aunque sea pequeño, tenga salidas de tono cuando hable con un adulto

-Da ejemplo cuando hables con otras personas

-No te rías cuando diga una mala palabra o conteste de malas formas, aunque haya tenido gracia

-Enséñale que con las palabras se puede hacer daño a la gente

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