Semana 9 de gestación

 

El aspecto de tu hijo empieza a ser más parecido al bebé que tendrás en tus brazos en unos meses. Ya tiene formada toda la estructura básica de su cuerpecito.

Esta semana tu bebé tiene el tamaño de una uva. ¡Ya mide casi 2.5 centímetros (1 pulgada)!

Hay muchos cambios esta semana: Su corazón, ese corazoncito que ya puedes oír en los ultrasonidos, ha acabado de dividirse en cuatro cámaras y las válvulas se están formando.

La colita embriónica que tenía al final de su columna vertebral ha desaparecido. Sus órganos sexuales ya se han desarrollado, pero todavía no se puede distinguir bien si será una niña o un varón, aunque ¡pronto lo sabrás!

 

Sus orejas ya están formadas por fuera y al final de esta semana, también estarán formadas por dentro. Tiene una linda naricita y puede mover tanto sus piernas como sus brazos.

Sus ojos están completamente formados, aunque aún tiene los párpados fusionados y no los abrirá hasta las 27 semanas.

Tiene unos lóbulos diminutos en las orejas y se pueden distinguir mejor su boca, ojos y los agujeros de su nariz. La placenta ya está más desarrollada y puede empezar a producir hormonas.

Ahora que la fisiología básica de tu bebé está en su lugar, empezará a subir de peso con rapidez.

Cambios en tu cuerpo

Aunque tu vientre todavía no haya crecido mucho, puedes sentir cierto abultamiento, especialmente si éste no es tu primer bebé.

 

Esa sensación también puede deberse a un exceso de gas. La hinchazón y el gas se producen porque estás produciendo mucha progesterona, que relaja ciertos tejidos musculares.

Esto afecta al estómago y al intestino, que al estar más “blanditos” provocan digestiones lentas, con la consecuente hinchazón y los gases.

 

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