¿Tiene parásitos mi hijo? | Dr. Hector Arandia Cardozo

La parasitosis intestinal es una infección que puede presentarse en cualquier etapa de la vida, sin embargo, es frecuente en los niños. Esta enfermedad impacta negativamente en la salud y el desarrollo de los infantes, debido a que quienes la padecen pueden registrar un peso menor y tienen riesgo de padecer anemia. En ese sentido, los pequeños que están infectados por amibas, lombrices u otros bichos crecen menos, pierden las ganas de jugar y les cuesta más trabajo aprender en la escuela, ya que los parásitos afectan su desarrollo físico e intelectual.

Conociendo los parásitos.

A continuación les explicamos  algunos parásitos que generalmente infectan a los niños:

  • Ascaris Lumbricoides: Se caracterizan por alcanzar entre 10 y 30 centímetros de largo en un periodo de tres meses. Se transmiten a través de la ingesta de los huevecillos  fecundados del parásito, los cuales llegan al aparato digestivopor medio de las manos o de frutas y verduras contaminadas con tierra.

Una vez que el huevo llega al intestino delgado, éste se abre, las larvas atraviesan las paredes intestinales y viajan a través del torrente sanguíneo hasta llegar a los pulmones, pasando por el hígado, el corazón y el sistema respiratorio. Regularmente  se nutren de los alimentos que ingieren los niños. Entre los síntomas se encuentran dolor abdominal, diarrea, y tos.

  • Enterobius Vermicularis (oxiuriasis): Se identifica por vivir sólo en los seres humanos, afecta particularmente a niños en edad preescolar y escolar. Se adquieren al ingerir alimentos contaminados por los huevecillos, los cuales crecen en los intestinos y con el tiempo son eliminados a través de la materia fecal. Es el causante de la picazón en el ano, debido a que las hembras recorren el intestino hasta llegar al esfínter anal, lugar donde deposita hasta 10 mil huevecillos. Además, presenta inapetencia y alteraciones en el sueño. La ropa interior, sábanas, juguetes y lápices, entre otros  son contaminados a través de las manos, por lo que es muy fácil su contagio.
  • Giardia: Es la infecciónintestinal más frecuente en las zonas urbanas y afecta de forma específica al intestino delgado. Es considerado el protozoario (animal pequeño) más grande que ataca al hombre, debido a que llega a medir hasta 70 centímetros. La principal forma de contagio es beber o lavar frutas y verduras con agua contaminada, así como llevarse las manos a la boca después de haber estado en contacto con superficies contaminadas. Los pequeños que están infectados suelen tener náuseas, espasmos abdominales, diarrea repentina; y en casos severos pérdida de peso y anemia. En algunos casos la enfermedad es asintomática.
  • Amibiasis: Es una infección intestinal causada por Entamoeba Histolytica, el cual es un protozoario difundido altamente en los trópicos, se adquiere por vía fecal-oral; es decir, al ingerir alimentos o agua contaminados con materia fecal que contiene quistes de la Entamoeba Histolytica. Los quistes no son afectados por la acidez del estómago, pero si por una temperatura arriba de los 55 grados centígrados, que se alcanza al hervir el agua y cocinar los alimentos. El periodo de incubación es generalmente de 1 a 4 semanas. El inicio puede ser inespecífico con dolor abdominal tipo cólico, evacuaciones frecuentes y líquidas. Posteriormente se las evacuaciones se presentan también con moco y sangre fresca. Ocasionalmente inicia con fiebre, diarrea intensa con moco y sangre; en estos casos puede ocasionar la deshidratación del enfermo.

RECOMENDACIONES

  1. Debemos recordar, que el contagio de parásitos es casi siempre a través del ciclo ano-mano-bocalo que facilita el que una misma persona “se contagie a sí mismo”.
  2. Un niño que tenga parasitosis a repetición debe haberse contaminado una y otra vez con los huevos que se encuentran en las heces de él o de otra integrante de la casa o compañero de clase. En otros casos, el contagio viene a través de vegetales irrigados con aguas servidas o la ingestión de carnes semicrudas.
  3. Las medidas de prevención son similares para todos estos parásitos: lavado constante de manos, aseo de utensilios de cocina, adecuado cocimiento de carnes, desinfección de vegetales y frutas que se ingieren sin cocción y cuidar que los niños no manipulen objetos o jueguen en el piso mientras comen.
  4. Asimismo existen parásitos del perro u otros animales domésticos que pueden ser contagiados a través de la lengua del animal (lamidas), por lo que se debe extremar la higiene de manos y cara cuando el niño juega con estos animales.
  5. La Organización Mundial de la Salud(OMS), recomienda la desparasitación de todos los miembros de la familia al menos dos veces al año, en zonas de alta frecuencia de parasitosis, por lo tanto al notar cualquiera de los síntomas descritos, acuda de inmediato a un Médico Pediatra, quien se encargará de solicitar exámenes que ayuden a constatar y tratar la infección, previniendo así su propagación.

Dr. Hector Arandia Cardozo

Médico Cirujano LUZ

Residente de Pediatría Hospital Universitario de Maracaibo.

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