Un perro en Casa

Desde hace muchos siglos los perros han sido fieles compañeros del ser humano, siendo incluidos en trabajos forzosos que solo ellos podrían ejercer, como el pastoreo, la caza, protección… Dando así,  inicio a diferentes etapas donde la relación del perro con el humano se hacía más fuerte y afectiva, donde podía ser incluido como parte de la familia, tener la confianza de que sería fiel protector de la misma;  y además seguir ejerciendo el trabajo que se le asignaba. Actualmente tener un perro ya paso de ser una incógnita continua que no era respondida todo el tiempo, a ser la primera opción para tener algo diferente en casa, esto es porque el ser humano a lo largo de los años se ha dado cuenta del valor emocional y terapéutico que es tener un perro, porque siempre que una persona veía un perro amigable completamente ajeno, su mayor deseo en algún momento era poder tener su propio perro. El miedo por la idea de llevar una perro a la casa siempre se mantendrá, somos seres cambiantes pero que aun así, no nos adaptamos tan fácil al cambio, por ende acostumbrarnos a los ladridos, a las travesuras, a las diferentes conductas de un animal es a veces frustrante, pero eso es lo bonito de esto ya que, todo nos enseña paciencia, responsabilidad, empatía, asertividad y nos ayuda a nunca alejarnos del mundo natural. Un perro en casa es un complemento perfecto, para los adultos será el ser que siempre estará feliz y nunca se cansara de verlos llegar después de un largo día de trabajo, para los niños un compañero, un hermano, un cómplice, en fin, un ser muy significativo con el cual siempre podrá contar para jugar, correr y ser niño, además es hasta cierto punto terapéutico pues es el ser más empático con el que nos podemos topar, porque por muy mala y dolorosa que sea nuestra realidad, él nunca te va a juzgar; y aunque no pueda responder, su mirada siempre te dirá “aquí estoy para ti”. La raza siempre es muy importante evaluarla antes de obtener un perro, por lo que no es preciso tener una raza que amerite mucho trabajo dentro de un apartamento y con poco tiempo a disposición, sin embargo sea la raza que sea, la educación siempre será el principal pilar del perro, si crías a un perro con golpes, gritos y demás, no será un perro feliz, si lo crías con exceso de afecto, permitiéndole hacer lo que le venga en gana, será un perro malcriado, entonces siempre es adecuado educarlo de forma equilibrada, para esto es importante contactar profesionales en el área de conducta canina para saber entender y educar a su perro de buena manera. Algo que sí está claro es que no existe raza perfecta para una familia, cualquier perro es perfecto, un labrador o un Pitt Bull, un Golden retriever o un rottweiler, un bóxer o un mestizo, cualquiera puede ser parte de una familia, la raza no dice que son buenos, la educación sí; así que no hay que caer en los mitos comunes como que el mejor perro es el labrador, el Golden retriever… Pues no todo Pitt Bull es agresivo y no todo Labrador es una miga de pan, ¿Quieres al mejor perro? Solo obtén un perro, edúcalo y conviértelo en el mejor perro. Muchas veces un perro en casa nos hace descubrir fortalezas y defectos que no logramos ver tan fácilmente en nosotros, nos hacen cambiar muchas cosas en nuestras vidas,  nos ayudan a ser más sensibles cada día, si cuentas con las disposición necesaria, tener un perro no debe ser una incógnita, debe ser un realidad, quien tiene perros sabe que no es fácil el criarlo, educarlo, entenderlo y demás; pero cuando lo quiere de verdad nunca estará arrepentido de tenerlo, pues no llevo a su casa a solo un animal, no llevo a una mascota, llevo a un AMIGO.

 

 

 

 

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