Vivir de Apariencias te hace esclavo de los demas

  • “Las apariencias engañan”, dice el refrán, pero tarde o temprano las fachadas se despintan y el verdadero color sale a la luz. No puede nadie pretender sostener una farsa de amor generoso.

    Un automóvil cero kilómetros en la puerta, vacaciones en El Caribe, besos pegajosos a los niños, miradas de amor televiso al esposo pueden ser en apariencia el amor perfecto, la vida placentera y la felicidad eternizada. Pero detrás de toda esa máscara, al interior del hogar hay facturas impagas, cuotas del colegio atrasadas, gritos y reproches al esposo y maltratos psicológicos a granel hacia los hijos.

    Una vida basada en las apariencias duele a todos los implicados. Esto es algo que crece en el día a día y, aunque parezca mentira, algunas personas al borde de perderlo todo se animan a confesarlo en el diván del terapeuta:

  • Necesidad de ser aceptado

    La gran necesidad de ser aceptado lleva a que se viva en el exterior, mostrando una máscara frente al verdadero ser que necesita aprender a aceptar que vale más ser amado que ser reconocido. Un claro ejemplo es una señora de casi 50 años de matrimonio , dice una frase que podría sonar espantosa: “Estoy en paz, ahora ha muerto”, refiriéndose a su esposo. Enseguida relató una lista de blasfemias e insultos que recibía a diario, pero los domingos la trataba delicadamente en la iglesia, la besaba e incluso le acercaba la silla cuando iba a sentarse. Pero nadie sabía de la violencia física.

  • Sobre-adaptación

    En un inicio esa fachada falsa es una forma de defenderse emocionalmente frente al temor de no ser aceptado por los demás, pero con el paso del tiempo se torna en una máscara que ni el herrero más versado puede sacar del cuerpo. Se logra así una sobre-adaptación enfermiza que logra que olvides quién eres realmente. Ya no eres tú, sino la pose, el antifaz.

    Para liberarte de la imagen de la señora Perfecta, entonces, sé tú misma, busca dentro de ti lo que te hace única e irrepetible. Quizás muchos critiquen tu forma de ser, pero eso no tiene que derrumbarte si puedes cambiar para bien. Pide ayuda si no puedes tú misma ser tú. Descubre tus virtudes y acepta tus defectos para modificarlos, integra tu imagen en una estima saludable donde puedas integrar tus luces y tus sombras.

    Ojalá que puedas ser amada y reconocida por lo que eres, y no por lo que representas.

Debes haber ingresado en tu cuenta para comentar Ingresa